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El diseño de muchos videojuegos hace que su uso sea tremendamente divertido y estimulante para mayores y pequeños, y por ello, tienen un alto poder adictivo. Es por esta razón, que no debemos permitir que monopolicen el tiempo de ocio. Un exceso de tiempo dedicado a los videojuegos puede acarrear problemas de distintas índoles, desde dolencias físicas, como dolores de espalda y molestias en la cabeza, a problemas en el rendimiento escolar, pérdida de vida social o problemas familiares.

Tipos de videojuegos

  • ACCIÓN Call of Duty, Grand Theft Auto… (+18).
  • CARRERAS: Need for Speed, F1…
  • ESTRATEGIA: Command & Conquer…
  • AVENTURA: Monkey Island, Sherlock Holmes o Tomb Raider…
  • DEPORTE: Pro Evolution Soccer, NBA…
  • SIMULACIÓN: Los Sims…
  • RITMO Y BAILE: Singstar…
  • EDUCATIVOS: Brain Training…

pautas de buen uso

Para evitar estos problemas es importante concienciar a padres y adolescentes de la importancia de hacer un buen uso de ellos. A continuación se porponen las pautas de Carbonell y col. , haciendo referencia a los aspectos relevantes a tener en cuenta en cuanto al uso de los videojuegos.

El espacio de juego es fundamental, ya que hay una gran diferencia entre jugar aislado en una habitación, que en el lugar común. Es por esta razón que se recomienda ubicar la consola u ordenador en un espacio común de la casa, permitiendo de esta manera estar al corriente del juego. Esto brinda una oportunidad para aproximarse a los intereses y juegos de los jóvenes.

Por otro lado, la duración del juego es otro aspecto que preocupa y debe gestionarse adecuadamente. Sin olvidar que ellos pueden perder la noción del tiempo al estar inmersos en el juego, debe pactarse de antemano el tiempo permitido y los horarios posibles de juego. La reflexión del tiempo dedicado también es aconsejable, ya que como decía, no son conscientes de la realidad. De igual manera, debe dejarse claro cuando NO está permitido jugar y ser autoritario en los límites. Otro aspecto fundamental es tener en cuenta las horas necesarias de descanso y de estudio, y ser observador en los momentos que más necesita del juego. Como juego debe ser un momento de ocio y de relajación, no de evitación para enfrentarse a situaciones.

Ser partícipes de los juegos también se aconseja como medida de acercamiento a los jóvenes. No solo podemos compartir más si se conoce el juego que les gusta, sino que es una manera de promover juegos que consideremos más adecuados a la edad o que tengan la opción de juego compartido. Para ello es necesario que nos informemos del código PEGI que comentaremos más adelante. Ofrecer espacios donde pueden jugar con amigos o con la familia ofrecerá momentos donde se compartan emociones y vivencias en relación al juego y eso permite acercarse más al adolescente.

Por último, debemos tener en cuenta el cómo se juega. Promover la capacidad para gestionar su autonomía y acceso al juego, respetando que cada actividad tiene un momento y lugar permitirá que se desarrolle la capacidad de autocontrol.

Mensaje para padres

  1. Conoce las normas PEGI para elegir junto a tus hijos los juegos que les gusten y se adecuen a sus intereses y nivel evolutivo.
  2. Muestra interés por los videojuegos, juega con ellos y conoce qué es lo que les gusta.
  3. Enseña a tus hijos a controlar el tiempo que dedican a esta actividad. Utiliza temporizadores externos.
  4. Marca límites claros de cuando NO pueden hacer uso de los videojuegos.
  5. Potencia alternativas de ocio a parte de los videojuegos.
  6. No es recomendable usar las consolas como recompensa o castigo, ya que les otorga más valor.
  7. Si observas que tu hijo se pone nervioso o agresivo con el juego debes hacerle parar o descansar.
  8. Explicarle los riegos que puede haber es siempre fundamental para el uso adecuado.
  9. Potencia que sus obligaciones y horas de descanso no se vean perjudicadas por el juego.
  10. Activa los controles parentales  de las videoconsolas de última generación.

Controles y regulación

En relación al contenido en Europa se ha creado un método de regulación de videojuegos, el código PEGI, cuyo objetivo es proporcionar información sobre los contenidos y las edades recomendadas de uso. Este código ofrece una primera información sobre la edad recomendada (siguiendo las categorías: 3, 7, 12, 16 y 18) indicando la edad a partir de la cual es recomendado su uso. El segundo símbolo hace referencia al contenido, en el que se distinguen los siguientes descriptores:

  • Lenguaje soez: el juego contiene palabras mal sonantes
  • Discriminación: el juego contiene material o representaciones discriminatorias.
  • Drogas: el juego hace referencia o muestra el uso de drogas
  • Miedo: el juego puede asustar o provocar miedo a los niños y niñas
  • Juego: en el propio juego se fomentan los juegos al azar y apuestas
  • Sexo: el juego contiene representaciones de desnudez y/o comentarios sexuales o referencias sexuales
  • Violencia: el juego contiene representaciones violentas
  • En línea: el juego puede jugarse online.

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Entertainment-Software-Rating-Board-(ESRB)Para los juegos que necesitan de conexión a internet se ha creado una regulación específica PEGI Online y también podemos encontrarnos con juegos a través de webs donde veamos el código PEGI OK, que significa que no incluye ningún contenido potencialmente inapropiado.

Los juegos realizados en América tienen su propio sistema de clasificación, Entertainment Software Rating Board (ESRB). La primera información hace referencia a la edad (Todos, mayores de 10, adolescentes, mayores de 17, mayores de 18,  adultos), la segunda hace referencia al contenido, y por último menciona el nivel de interacción del juego. 

Mensaje para adolescentes

  1. Conoce la clasificación PEGI y respétala.
  2. Procura ser coherente en la elección de tus videojuegos según intereses y gustos.
  3. Antes de empezar decide el tiempo que vas a jugar .
  4. Planifica tu tiempo de estudio y tiempo libre para que sean compatibles con el tiempo de juego.
  5. Prioriza los juegos multi-jugador.
  6. Si estás cansado, enfadado o no has dormido bien, no es el mejor momento para jugar, busca algo más relajante.
  7. Si juegas online con jugadores desconocidos recuerda los riesgos

Y si pienso que tengo un problema… ¿qué hago? Debemos estar atentos a las señales de alarma y en caso de duda acudir a un especialista.

Tríptico de buenas prácticas en el uso de videojuegos.

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Debido a que el móvil es una herramienta que se lleva de manera constante encima, y su uso depende de la propia decisión de uno mismo, es complicado que el adulto pueda mediar o compartir el uso del adolescente con el teléfono. Esto provoca que muchos adolescentes (y adultos) no se separen del móvil. El estudio de “Actividades y usos de las TIC entre chicos y chicas de Andalucía” (2010) presentó datos que indicaban que el uso diario de chicos y chicas de 9 a 16 años se daba en un 82,7% (Más de tres horas al día 20,5%, entre 1 y 3 horas al día 17,1% y menos de 1 hora al día 45,1%). Estos datos han ido en aumento, y también han aparecido diferentes problemas derivados del mal uso de esta herramienta. El más común está relacionado con las horas de sueño. La mayoría de los jóvenes se acuestan con el teléfono esperando que contesten a través de mensajerías instantáneas, retrasando la hora de dormir y alterando el ritmo de descanso.

Pautas para el buen uso

A continuación se proponen unas pautas de uso  recogidas por Carbonell y colaboradores.

Comprar el móvil en el momento evolutivo adecuado es esencial para que los menores estén preparados para hacer un buen uso. Hoy en día se ha convertido en algo habitual regalar el móvil por la primera comunión o por el paso de primaria a secundaria. Pero no debemos olvidar, que un móvil antes de tiempo es favorecer el uso inadecuado, pero demasiado tarde es limitar la socialización del adolescente.Es recomendable así, adecuarse al grupo de amigos y a su desarrollo madurativo. De todas formas, lo más importante es enseñar  valores y ofrecer un acompañamiento en el aprendizaje de los hijos.

Una madre le regala un iPhone a su hijo de trece años y le pone 18 condicionesLos mejores regalos tienen condiciones, aunque la madre de Greg se ha pasado un poco, o no. Junto al teléfono, le han dado una carta en la que se detalla cómo debe usar el aparato.

Asumir la responsabilidad de los gastos también resulta complicado pero fundamental para fomentar la pedagogía del esfuerzo. Se puede aprovechar el momento para pactar pagas semanales, gasto mensual realista o buscar tareas alternativas a cambio del gasto correspondiente.

De todas maneras, a pesar de que el gasto es un aspecto importante, la educación para autorregular el placer inmediato es básica para capacitar la tolerancia a la espera. Para ello también son necesarios los límites, y más si nos referimos a la personalización o el tiempo de uso. En el primer caso hago referencia a la necesidad del adolescente a identificarse a través del móvil (igual que hacen con la ropa, peinado…). Es parte de la adolescencia crear una identidad y el móvil se ha convertido en una herramienta para ello también, por lo que debe ir acompañada de unos límites. En relación al uso,  debido a que  la noción del tiempo puede perderse al estar inmerso en la comunicación, es necesario pactar el tiempo  y adaptar límites claros. Asimismo, el adolescente debe tener claro dónde NO puede utilizar el móvil. Deberemos transmitir y cumplir límites claros, desde el respeto.

La edad y el género también son factores que cambiaran las pautas que utilicemos. Debemos tener en cuenta que en edades más primeras, el móvil interesa más en relación a los juegos, música, fotos… pero a medida que avanza la adolescencia se convierte en uno de las principales herramientas de comunicación. Otro aspecto a considerar es que el uso del móvil difiere en función del género. Para las chicas será más relevante el aspecto de comunicación y establecer redes sociales, mientras que para los chicos la relevancia serán los juegos y otras aplicaciones. Es por ello que debemos adaptar los límites y pautas según estas diferencias.

Mensajes para los padres

  • Observa a tu hijo en su uso del móvil para poder valorar si hace un uso excesivo o no.
  • Enséñale a utilizarlo como una herramienta de comunicación más, no la única.
  • Pon un límite de gasto mensual y de tiempo de uso. Páctalo con ellos.
  • Haz que se responsabilice del gasto del móvil.
  • No le permitas superar los límites de tiempo y dinero establecidos.
  • Exígele que apague el móvil cuando NO lo necesite.
  • Indícales los riegos, evitando que den direcciones, o teléfonos que puedan identificarlos.
  • Crea ambiente de respeto y deja claro donde NO debe utilizarse el móvil.
  • No olvides cumplir tu también las pautas que exiges que tus hijos cumplan.
  • Utiliza los sistemas de control parental y las aplicaciones que tienes al alcance.
  • No permitas que el móvil te separe de tus hijos por ser un instrumento desconocido para ti, infórmate y comunícate con ellos.

Controles parentales

Recientemente las operadoras de telefonía móvil han puesto a disposición de los padres herramientas de control y prevención de situaciones conflictivas, tales como localizadores para saber dónde se encuentra el menor, servicios de cobro revertido para que pueda llamar sin tener saldo, mecanismos de restricción de llamadas y mensajes, y servicios de filtrado y restricción de contenidos de internet. Para conocerlos consiste en ponerse en contacto con el operador. Un ejemplo es Vodafone que ha sacado una aplicación llamada “Safety Net” que permite controlar y personalizar las funciones de los smartpnones Android. Otras aplicaciones como el “Perfil-joven” o “Filtro off-net” bloquean contenidos no recomendados para menores de 18 años.  A continuación se añade
una lista de aplicaciones que los propios Androids ofrecen para el control parental.

  • Kids Zone App Lock: Limita el uso de las llamadas y envío/recepción de mensajes, limita el acceso a Internet, bloquea las compras de aplicaciones en Google Play y
    restringe el uso de las opciones de configuración de Android. Por otro lado, permite decidir qué aplicaciones se pueden usar y cuáles no.
  • Kids Place: permite crear perfiles específicos para cada niño con una pantalla personalizada que mostrará las aplicaciones a las que cada perfil puede acceder. Además permite el bloqueo de Internet, Bluetooth y conexión móvil y la restricción a las compras en la tienda oficial deaplicaciones, entre otras.
  • Android Parental Control: Esta aplicación sirve para limitar el uso de determinadas aplicaciones, impedir que se desinstalen ciertas aplicaciones, abrir de forma automática una app concreta, etc.
  • Qustodio Control Parental: Esta aplicación limita el acceso a aplicaciones (versión de pago) y a determinado contenido web Puedes crear perfiles específicos para cada niño y también limitar el tiempo de uso del dispositivo. Por otro lado, cada poco tiempo recibirás un informe por correo electrónico y puedes usar los mismos perfiles en Android, Windows y OS X.
  • Screen Time: Te permite limitar el tiempo de uso para uno o varios usuarios usando distintos perfiles. Puedes configurar límites diferentes para cada día (por ejemplo entre semana y para el finde semana), y luego acceder a un historial con información sobre el tiempo de utilización del dispositivo Android.
  • Norton Family parental control: Te permite, con una versión gratuita y otra de pago más completa, limitar el tiempo de uso de un teléfono o tableta Android, restringir el contenido al que setiene acceso e incluso avisarte por medio de un correo electrónico si tu hijo ha hecho algo que no debiera.
  • Kaspersky Parental Control: Sus acciones se centran en dos aspectos: limitar el contenido we
    b y limitar las aplicaciones o juegos que se pueden abrir.
  • Control Parental Kytetime. Aporta muchísimas funciones, como el bloqueo de aplicaciones, limitaciones por horarios a ciertas aplicaciones o redes sociales, localización por GPS en el mapa, envío por correo electrónico de informes de actividad a los padres, control remoto desde el PC, etc. Sin duda parece una de las más completas y además es gratuita.

Mensajes para adolescentes

  • Utiliza el móvil solo cuando sea necesario .
  • No permitas que te aísle de las personas que te rodean.
  • Hay lugares donde el móvil debe estar apagado. Respeta las reglas.
  • Da prioridad a la persona que tienes delante antes que la que te habla por el móvil.
  • Controla lo que gastas y conoce tus tarifas. Recuerda que hay un límite cada mes .
  • No olvides que los mensajes se leen según la interpretación propia y pueden llevar a malentendidos.
  • No permitas que te graben o fotografíen.
  • No envíes fotografías que podrían comprometerte.
  • No des información a través del móvil que pueda identificarte .
  • No lo conviertas en la única vía de comunicación.

Y si pienso que tengo un problema… ¿Qué hago?
Debemos estar atentos a las señales de alarma y en caso de duda acudir a un especialista.

Si estamos ante un problema de sexting (envío de contenidos de tipo sexual producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas por medio de teléfonos móviles)  o ciberbullying (el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales) acudir a las autoridades pertinentes explicadas.

Más información en http://www.pantallasamigas.net

Tríptico de buenas prácticas en el uso de videojuegos.

nlpsicologia-adictos-nuevas-tecnologias

En las últimas décadas el fenómeno de las nuevas tecnologías de la información y comunicación ha generado cambios importantes en el funcionamiento de nuestra sociedad. La constante aparición de nuevos instrumentos y soportes han dado un giro a la manera que teníamos de almacenar y transmitir la información, generando a la vez, nuevas maneras de relacionarlos con otras personas a nivel profesional, personal y en las actividades de ocio.

Probablemente la influencia más llamativa se ha producido entre la población más joven. El tiempo empleado en móviles, videojuegos e internet entre jóvenes y adolescentes es cada vez mayor, dejando de lado las ocupaciones que eran más habituales hasta el momento. Esta nueva realidad ha despertado una preocupación social acerca de la influencia que el uso de estas nuevas tecnologías puede tener sobre el desarrollo y ajuste personal, especialmente entre los adolescentes.

Las nuevas tecnologías poseen un enorme potencial comunicativo y educativo, pero también entrañan riesgos. Las ventajas todos las conocemos y aceptamos, pero esos riesgos no están precisados. ¿Cuál es el límite? ¿Qué es la normalidad? Al no estar consensuado lo que es o no es normal o adecuado, no se sabe si hay que alarmarse o no ante conductas que se realizan; por lo que se desata una preocupación social, sobre todo en relación a los pequeños o adolescentes.

¿De qué hablamos cuando hablamos de adicción?

Habitualmente hacemos una relación directa entre frecuencia y adicción. Sin embargo, los componentes fundamentales de los trastornos adictivos no van relacionados con dicha frecuencia, sino con la alteración que el uso hace en la persona. Para hablar de adicción deberemos tener en cuenta los siguientes parámetros:

  • La falta de control es la incapacidad para poder decidir cuándo dejar de realizar una conducta. (Empiezo y no puedo parar.)
  • La dependencia son una serie de síntomas cognoscitivos, de comportamiento y fisiológicos que indican que la persona sigue realizando la conducta a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con ello. Es decir, sabemos que no nos hace bien, pero seguimos haciéndolo. (Sé que no debo, pero es superior a mí.)
  • La tolerancia se refiere a la necesidad de recurrir a mayores tiempos de realización de la conducta, para alcanzar el efecto deseado. (Cada día necesito más.)
  • El síndrome de abstinencia es un cambio de comportamiento desadaptativo, caracterizado por un profundo malestar emocional (bajo estado de ánimo, insomnio, irritabilidad, inquietud, etc.) que aparece ante la no posibilidad de realizar la conducta. (Pierdo el control si me lo quitan.)
  • Interferencia en la vida cotidiana. (Es el tema de cada día y mi día a día se basa en eso.)

Por consiguiente, nos percatamos de la importancia de establecer un límite claro entre uso, abuso y adicción.

Uso: Cuando se realiza una conducta, pero no hay problemas asociados.
Abuso: Cuando hay una interferencia en la vida cotidiana de la persona, pero no hay síntomas de tolerancia y abstinencia.
Adicción: Cuando presentemos síntomas de dependencia y falta de control además de las consecuencias negativas interferentes en la vida cotidiana.
Estas características son fundamentales ya que nos permiten discriminar una adicción de una mera alta frecuencia de un comportamiento determinado, evitando la psicopatologización de la vida cotidiana.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

En España los datos apuntan a una prevalencia de alrededor del 0,8% de la población joven

Sin duda, la adolescencia es una etapa vital con unas características inherentes que la convierten en factor de riesgo. Se presentan una vulnerabilidad neurológica, una inmadurez prefrontal que dificulta la toma de decisiones, la capacidad para anticipar las consecuencias futuras, tanto positivas como negativas, de su conducta y para valorar los riesgos de una situación. Además aumenta la necesidad de autonomía, es la etapa fundamental de la búsqueda de identidad, es un momento de egocentrismo y es quizás en la etapa donde mayor influencia se tiene del entorno. Es por tanto, una época de inestabilidad, conflictividad con los padres y momento de máxima vulnerabilidad hacia las conductas de riesgo; el abuso o mal uso de las nuevas tecnologías entre ellas. Por estas razones debemos estar más alerta en esta etapa. La mayoria de los padres están preocupados por el uso que los jóvenes hacen… pero ¿Cúando debemos preocuparnos?

Signos de alarma

  • Privación de sueño ( Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.)
  • Recibir quejas en relación con el uso de la red de alguien cercano, como los padres o los hermanos.
  • Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o resulta muy lenta.
  • Intentar limitar el tiempo de conexión, pero sin conseguirlo, y perder la noción del tiempo.
  • Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.
  • Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.
  • Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está delante del ordenador

En estos casos debemos consultar a un especialista o dirigirnos a: