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La situación de emergencia sanitaria que vivimos ha hecho que desde el Espai Gut nos planteamos cuáles podrían ser las necesidades psicológicas en niños y adolescentes.

Con este cuento, queremos ofrecer herramientas para acompañar a los niños, niñas, adolescentes y adultos en la gestión de sus emociones en un momento tan difícil como el que vivimos, favoreciendo así el proceso de duelo y potenciando la resiliencia.

Lo podréis encontrar en diferentes idiomas. Gracias a todas las personas que voluntariamente han querido participar de las traducciones y las correcciones. ¡Sin vosotros esto no habría estado posible!

Esperamos que este pequeño cuento llegue a muchas familias y haga algo más fácil la situación.

-Equipo Infantojuvenil de Espai GUT-

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SITUACIÓN ACTUAL

 

Con el confinamiento consecuente al COVID-19 han cambiado nuestras costumbres sociales. Tanto aniversarios, como reuniones de amigos, como bodas, los estamos adaptando tecnológicamente. Esta situación anómala que vivimos ha puesto en marcha todos nuestros recursos, ya que hemos tenido de repente unos cambios sustanciales en todos los contextos de nuestra vida y nos hemos visto obligados a reinventarnos y readaptarnos.

Desgraciadamente, otro de los cambios sustanciales que ha provocado la pandemia del COVID-19 es la despedida de una persona querida que acaba de morir, sin poder hacer todo aquello que haríamos en una situación tan difícil com esta. Toda esta situación está generando particularidades a la hora de afrontar el duelo debido al COVID-19 en situación de confinamiento:

  • Nos encontramos con una alteración de las rutinas y con una pérdida de las relaciones habituales con personas significativas del entorno.
  • La intensidad de las emociones es más elevada de lo que podría ser en cualquier otra situación. En el confinamiento, las emociones se magnifican y se intensifican.
  • La ansiedad basal se ve elevada como consecuencia del  estado de alarma general. Las preocupaciones respecto la infección, la familia, o bien la situación económica, pueden generar estrés y momentos de ansiedad.
  • Será frecuente encontrarnos con situaciones de muerte súbita de personas conocidas y queridas.
  • Imposibilidad de prepararnos para la despedida, ni de realizarla.
  • Imposibilidad de realizar los rituales de despedida habituales (vela, entierro, funeral).

 

CÓMO GESTIONAR LAS COMPLICACIONES Y DIFICULTADES DE LA SITUACIÓN ACTUAL

 

  • Cuando el pronóstico del paciente sea desalentador, es importante empezar a tomar conciencia de la realidad y, en la medida de lo posible, iniciar un proceso de despedida.
  • El adiós puede hacerse a través de acciones concretas, como escribir una carta que alguien pueda leer al su ser querido, grabar un audio aunque el paciente se encuentre sedado o hacer cualquier ritual en el que la persona se sienta conectada con el enfermo/a.
  • Es irremediable que en estos momentos los familiares se vean afectados por toda una serie de emociones asociadas a esta vivencia y que dificulten la elaboración del duelo. Es por eso que es importante trabajarlas posteriormente.
  • Cuando pase la crisis sanitaria, se recomienda hacer actos o ceremonias especiales para despedir adecuadamente a la persona fallecida, rodeado de todo el amor y cariño de los más cercanos.
  • Es importante generar apoyo entre la familia. En estos momentos, el núcleo familiar no podrá juntarse o estar en el tanatorio, pero sí que hablar por teléfono, video y apoyarse de las formas que actualmente están a nuestro alcance.
  • La ausencia de contacto físico se puede suplir por decirle a la gente el importante que es para nosotros. Y mejor conversaciones telefónicas largas, no tanto por mensaje.
  • Aceptar un cierto grado de evitación o de distanciación emocional (no lloro, no estoy hecha polvo) es normal. Se trata de una respuesta de supervivencia y el esperable es que despacio se supere. Tampoco esto tiene que hacernos sentir culpables. Se necesita tiempo, no hay que agobiarse.
  • No es necesario tener presente el cuerpo para elaborar el duelo, sí que aceptar que ha pasado y darse cuenta del importante que ha sido la persona muerta para un mismo.
  • Para avanzar en el duelo se necesita tiempo. Hay que aceptar a la tristeza como compañera, pero al mismo tiempo hay que continuar haciendo cosas, porque el dolor agota y no se puede mantener.
  • Es recomendable dedicar una parte del día a ver las fotos de mi familiar, a llorarle, pero no es posible llenar mi cabeza todo el día de pensamientos tristes.
  • Pensar la manera en cómo ha muerto genera un dolor innecesario y ya es bastante con aceptar la pérdida, la tristeza y el grado de enfado. Es importante recordar que muchas veces, la persona ha sido sedada y otras personas, que saben hacer su trabajo, han estado aquí acompañándole.

 

PAUTAS GENERALES PARA AFRONTAR LA MUERTE EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

 

La muerte es una temática de la que cuesta hablar, ya que comporta siempre sufrimiento y dolor. Podemos tender a excluir a los menores de la familia de estas situaciones, buscando evitarles o protegerlos de este dolor, pero esto sólo complica más la aceptación y la integración de lo que ha pasado. La muerte, aunque es muy dolorosa de gestionar, es una experiencia más de la vida y debemos intentar hablar de la forma más natural posible, para tener un buen desarrollo emocional.

 

¿Cómo podemos ayudar a favorecer un buen desarrollo emocional en momentos tan difíciles como los que vivimos?

 

  • Comunicación durante el ingreso

Cuando nos enteramos de que un familiar o conocido ha sido ingresado en el hospital es importante mantener la calma. Nos invadirán emociones intensas de miedo, preocupación, angustia, tristeza… que debemos poder dejar salir y gestionar. Antes de transmitir cualquier información al infante, primero debemos poder gestionar estas emociones nosotros y conseguir la tranquilidad.

Una vez más tranquilos, dentro de lo que la situación permite, podremos sentarnos y comunicar la noticia. Hay que buscar un momento tranquilo, sin distracciones, en un lugar acogedor y utilizar vocabulario adecuado a su edad.

Es bueno ser sinceros y responder sus preguntas. Recordamos que en la infancia se pueden confundir fantasía con realidad. Por tanto, todo lo que no les expliquemos, se lo pueden imaginar tergiversando la realidad.

Cuando haya entendido la situación, les podemos dar la oportunidad de hacer dibujos o escribir cartas al paciente durante el ingreso. También, si es posible, podemos hacer videoconferencias.

 

  • Comunicación de la muerte

Tiene que ser el adulto de referencia y con un vínculo afectivo más fuerte quien comunique la noticia. Debería ser lo más pronto posible para evitar que el infante tenga reacciones emocionales descontextualizadas y se preocupe en exceso. Deberíamos decírselo en un lugar tranquilo y privado (como puede ser su habitación), con un tono de voz sosegado y respondiendo a la necesidad de contacto físico.

Hay explicar la verdad de lo que ha pasado, utilizando la palabra muerte sin eufemismos. Debemos utilizar un lenguaje sencillo y claro, cálido y afectuoso. Deberíamos evitar formas verbales como «se ha ido» o «nos ha dejado», no queremos dar pie a falsas esperanzas de retorno. Es esencial no mentir. Si no tenemos una respuesta concreta, lo podemos reconocer.

Validar que estamos tristes y que es normal sentirse así es importante. Le debe quedar muy claro que no es culpa suya. Posiblemente es obvio para los adultos, pero para los pequeños no siempre lo es.

  • Compartir las emociones

Da la oportunidad de hablar de la persona que ha fallecido, ayúdalo a ponerle palabras para explicar sus emociones y sentimientos. Permitiros llorar juntos/as y por separado. No debemos esconder lo que nosotros sentimos ante la pérdida, podemos expresar que estamos tristes y hacerle de modelo de afrontamiento: hablar sobre la persona que ha muerto, recordar momentos agradables vividos… No esconder el propio dolor le mostrará que los demás también somos vulnerables y que queremos compartir su tristeza. Ver que los adultos lloran o están tristes y que siguen adelante da mucha más seguridad.

  • Darle la oportunidad de expresarse

Cuando necesite hablar, le escucharemos, le diremos que lo comprendemos, hablaremos, respetaremos que llore si lo necesita y evitaremos frases como «no estés triste», «no llores más»…

  • Atender sus preocupaciones y miedos

Debemos responder a sus dudas y si no sabemos cómo hacerlo, le diremos que no tenemos la respuesta y que nosotros también nos preguntamos lo mismo y nos gustaría saberlo.

  • Ayudar y  ofrecerle seguridad

Es importante que se sienta comprendido, responder sinceramente sus preguntas, ponernos en su piel y hacerle ver que lo entendemos. Validar las emociones es importante. No lo apartaremos de la realidad para evitar sufrimiento, y le daremos todo el apoyo y ofreceremos la seguridad que necesita, como siempre.

Si el/la niño/a muestra mucha preocupación porque la causa de la muerte haya sido la COVID-19, podemos explicarle que otras muchas personas con la misma dolencia se curan. Así evitaremos que sufra de más si algún conocido o familiar la tiene.

  • Dosis extra de paciencia

Cada niño/a necesita su tiempo y forma para completar el duelo, así como los adultos. Entre las consecuencias más habituales del proceso de duelo en niños/as y adolescentes nos encontraremos:

  • Somatizaciones (dolor de cabeza, dolor de estómago…)
  • Dificultad para concentrarse y estar atento.
  • Irritabilidad.
  • Ansiedad por separación (no querer separarse de los adultos de referencia).
  • Llanto incontrolado e inconsolable.
  • Aumento de los miedos a la oscuridad, a dormir solo, a ir al lavabo…

 

  • Respetar su espacio y Reforzarlo positivamente

Nos encontraremos con momentos en que no tenga ganas de hablar o que, incluso, prefiera estar solo/a. Debemos respetar su espacio. También podemos proponerle que hable con alguien de fuera de la familia como sus amigos.

Tanto verbal, como físicamente continuaremos reforzando sus cualidades y daremos una dosis extra de muestras de afecto: besos, abrazos, frases cariñosas…

  • Hacerle entender que las normas y límites no han cambiado

Hay que evitar caer en el error de permitir ciertas conductas que nunca han sido permitidas y, por lo tanto, las consecuencias continuarán siendo las mismas también. Tenemos que ser firmes, coherentes y consistentes, manteniendo una comunicación positiva. Dentro de las limitaciones de la situación que estamos vivimos, intentaremos mantener las rutinas.

  • Cuando esté preparado/a, hacerlo/a partícipe de los rituales funerarios.

Una vez acabe el confinamiento, es positivo permitir que vaya al cementerio o que lleve flores, pero hasta entonces, podemos acompañarlo/a para que haga dibujos, una carta o una caja de recuerdos… para facilitar que pueda expresar lo que siente y que pueda despedirse de alguna manera de la persona querida.

 

RECORDEMOS QUE…

• La situación de emergencia sanitaria actual generará situaciones de muertes repentinas en muchas familias y no poder estar físicamente cerca de las personas que estimamos todavía lo dificulta más.

Podemos adaptar las despedidas a la situación. Podemos hacer videollamadas, cartas, dibujos y debemos  poder compartir como nos sentimos para poder ir asimilando la pérdida.

Debemos hablar de lo que ha pasado. No hablar sobre un hecho doloroso para evitar el sufrimiento de los menores, limita la expresión emocional de los niños y niñas evitando que puedan activar sus recursos personales que les serán útiles a lo largo de la vida.

Todos/as los/as niños/as y adolescentes tienen derecho a recibir la información que sea ajustada a la situación real, teniendo en cuenta el momento de desarrollo en el cual se encuentran.

No hay una forma única y universal de expresión del malestar. Todos tenemos la nuestra y todas son válidas.

 

ANEXOS

Aquí encontrarás ideas para poder acompañar a los/as pequeños/as desde casa tanto en la despedida como en la expresión emocional.

  • Comprensión del concepto de la muerte a lo largo del desarrollo (Català / Castellano)

En este documento encontrarás más información sobre cómo se desarrolla el concepto de la muerte durante las diferentes etapas del desarrollo y las reacciones que podemos observar en los niños y las niñas.

Aquí os hacemos llegar un listado de cuentos y guías para abordar el tema del duelo por si queréis

profundizar más.

  • Cuento para acompañar el duelo y favorecer la resiliencia  Descargar ¡Lo tenéis en 10 idiomas!

La situación de emergencia sanitaria ha hecho que desde ESPAI GUT nos planteemos cuáles podrían ser las necesidades psicológicas en niños y adolescentes.Esperamos que este material llegue a muchas familias y haga algo más fácil la situación.

 

Bibliografía consultada

    • González L, Mollà L., Pérez-Campdepadrós M. y Polo D. ( 25 de Marzo de 2020) Afrontamiento del duelo en la infancia y adolescencia en contexto de pandemia por SARS-CoV-2. Pautes per a les famílies. Faros Sant Joan de Déu. Recuperado de: https://faros.hsjdbcn.org/es
    • Carla Aliño y Marina Segura (22 de Marzo de 2020) Estrategias para elaborar el duelo en una crisis sanitaria. La Vanguardia. Recuperado de https://www.lavanguardia.com
    • Colegio oficial de psicólogos de Cataluña (27 de Marzo de 2020) Recomendaciones para afrontar la muerte de una persona querida durante el confinamiento por la epidemia de COVID-19. Colegio oficial de psicólogos de Cataluña.  Recuperat de https://www.copc.cat
    • Instituto IPIR (Marzo 2020) Guía para las personas que sufren una pérdida en tiempos de coronavirus. (COVID-19). Instituto IPIR. Recuperado de http://www.ipirduelo.com